domingo, 6 de marzo de 2016

Reseña literaria: Monólogos de un No-Muerto - Chechu Gutiérrez

Alejandro Cortés y su inseparable amigo Agustín, dos brillantes estudiantes de filosofía venidos a menos, tocan fondo la noche en la que una misteriosa mujer les guía hasta el Whiteheaven, un antro escondido de Madrid del que nunca habían oído hablar. Al cruzar sus puertas, la vida de uno de ellos cambiará para siempre sin que nada pueda hacer por remediarlo. Una historia cargada de sorpresas y misterio que te hará volar en un viaje sin retorno por los confines del pensamiento humano desde la perspectiva de alguien al que no le queda nada que perder, tan siquiera su propia existencia.



Título: Monólogos de un no-muerto
Autor: Chechu Gutiérrez
Año de publicación: 2015
Género: Narrativa contemporánea

Hoy os traigo la reseña de una novela que me ha sorprendido muchísimo. Empezamos a leer desde el punto de vista de Alejandro Cortés, un estudiante de filosofía cuya vida parece ser que no va por muy buen rumbo. Entregado a una vida de fiestas, drogas y alcohol, parece ser que ha dejado de lado los estudios, y se entrega a la inercia de desfase junto a su amigo Agustín.

Entonces, una de esas noches de fiesta junto a su fiel compañero, Alex llegará al Whiteheaven, un lugar donde ambos pretenden quemar el último cartucho de diversión. Allí empezaremos a ver cosas inusuales, y, sobre todo, comenzaremos a conocer mejor a Alex, que empezará a rememorar episodios claves en su vida gracias a los estímulos que el mismo local le está ofreciendo. Vemos como Alex ha sufrido, pero también como se ha saboteado a sí mismo en cierto modo.

En dicho club se encuentra con un conocido que le ofrece una nueva droga, potente y fuerte, según le venden. Alex, dispuesto a exprimir la noche todo lo que pueda, la toma sin dudarlo, y ahí es donde empieza la parte más interesante del libro. Aquí la novela pasa de una narración más o menos realista, una noche de fiesta salvaje para Alex y su amigo, a una redacción de carácter un poco más surrealista, donde el protagonista se ve libre de ataduras, en una especie de ejercicio de liberación muy entretenido.

Y es que el efecto que esta droga tiene en Alex le transporta a un mundo, una ciudad, Madrid, igual que la suya, pero completamente desierta. Allí, mientras espera a que se le pase el efecto, actúa libremente por la ciudad, mientras que seguimos conociendo más de su vida, su pasado, lo que ha sido importante para él y lo que le ha hecho daño. Vemos como cada vez se halla más desesperado en ese mundo, y como la soledad le obliga a encontrarse con sus demonios, y a tomar también responsabilidad por acciones pasadas.

Esta parte de la novela es maravillosamente onírica, y muy desconcertante. Es una narración llena de acción, pero al mismo tiempo, incluye las reflexiones del protagonista sobre los episodios y las personas que han marcado su vida. Estas reflexiones me han dado la sensación de ser las que guiaban la acción que antes mencionaba, ya que el protagonista se movía y actuaba motivado por estas reflexiones.

La novela hace gala de un simbolismo evidente, que tarda bastante en hacerse claro para el lector, pero que vemos como acompaña a Alex en su autodescubrimiento, en su particular descenso a los infiernos donde no hay nada que le haga escapar de sí mismo. Las apariciones las mismas cosas en varias situaciones nos llevan a pensar que todo tiene un sentido oculto y completo tras el caos que está viviendo el protagonista, pero, al estar representado de forma muy sutil, no seremos capaces (al menos en mi caso), de averiguar por nosotros mismos la explicación original al sentido escondido.

Se generan analogías entre un simbolismo que se puede calificar de más tradicional (no voy a decir de qué. porque descubrirlo me pareció uno de los puntos fuertes de la novela), con otros simbolismos pertenecientes al imaginario de la cultura literaria y filosófica, o incluso de la cultura musical.

El giro de la obra al final me pareció brutal. En serio, me dejó totalmente sorprendida y leí estupefacta todo el final, pensando que, a pesar de lo inesperado, era adecuado. Es un final que hay que leer sin prejuicios, sin pensar en las cargas que puedan llevar algunas soluciones de la trama. Es simbólico, aleccionador sin terminar de resultar moralista, y sobre todo, me ha dado la sensación de que la historia de fondo es de lo más normal, pero está contada de una forma especial, con añadidos que la hacen totalmente diferente, con un nuevo camino que nos deja en el mismo final, pero con una sensación completamente distinta.

En conclusión, queda recomendada. Es una novela diferente, sorprendente y que me ha llamado muchísimo la atención.

Gracias al autor Chechu Gutiérrez y a la editorial Círculo Rojo por hacerme llegar el texto.

UNA OBRA DE ARTE PARA ESTE LIBRO

ANGEL - RON MUECK - ESCULTURA
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